Tomado de blogolimpico

Buscaba una fotografía de azafatas porque quería escribir al respecto y me encontré ésta y al pie este artículo que me parece interesante traerlo a mi blog:

«31 jóvenes chinas, seleccionadas entre más de 1.000 candidatas, se preparan en un centro de formación profesional de la capital china para actuar como azafatas durante las ceremonias de entrega de medallas en los próximos Juegos Olímpicos de Pekín 2008. En el siglo XXI , a ojos occidentales, asombra la espartana preparación que están recibiendo estas chicas.

Empecemos por la alimentación. Para poder entrar dentro del ajustado traje tradicional chino que les han preparado, no pueden superar los 55 kilogramos de peso. Así su dieta se basa en huevos y leche como desayuno, sopa y una manzana como comida al mediodía, pequeños tragos de agua y no pueden cenar.

Como parte de su entrenamiento, las mañanas las pasan manteniendo libros sobre su cabeza (leas ayuda a permanecer erguidas), sujetando palillos de comer entre los dientes (para tener una gran sonrisa en la que sólo pueden mostrar de 6 a 8 dientes) y sujetando hojas de papel entre las rodillas (para evitar la tendencia a arquear las piernas). «

En días pasados, asistí a un acto protocolario de una empresa y me llamó la atención el pelo de dos azafatas: largo y suelto.

Durante el cóctel, no resistí la tentación de preguntarles el porqué del pelo en esa forma, siendo que llevaban uniforme. La respuesta: «Porque nos dijeron que el pelo cogido es para meseras».

Les argumenté que se valía pelo suelto siempre y cuando fuera corto y bien tenido, pero que la imagen que proyectaban con el pelo en esas condiciones, era de desorden. Además, el llevar un uniforme quiere decir que prima el quehacer de ese oficio específico, por encima de lo que se desea como persona y con ropa normal.

Uniforme es uniforme y, como tal, todo el grupo debe lucir igual. No es sino mirar la fotografía para comprobar que todas lucen iguales en todo sentido.