Me llamó la atención las líneas de esta puerta de una dependencia de la Rama Judicial Nacional. Pregunté el porqué. Me dijeron que por medida de seguridad para que la gente viera que había una puerta.

Entonces me pregunto por qué no escogieron una cinta de color amarillo o blanco que indique peligro y no una tricolor en la que el proveedor no tuvo en cuenta, si quería hacer alusión a Colombia, que la franja amarilla es más ancha que cada una de las otras. Así quedó como la de Venezuela.

El protocolo está en los pequeños detalles. Aquí decidió el proveedor y el contratante no indicó ni supervisó.