HALLAZGO

Fui invitada a un desayuno ejecutivo de alto nivel, previo a una rueda de prensa en una empresa reconocida por su cuidado en cada detalle: cristalería fina, vajilla de porcelana, manteles de lino con flores grabadas.

Días después, la directora de la empresa me contó, entre risas y exasperación, lo que había pasado: uno de los miembros de la junta directiva, durante el desayuno, tomó su bolígrafo y comenzó a dibujar sobre el mantel, siguiendo el patrón de las flores grabadas. Al terminar el evento, el daño era evidente: trazos de tinta azul sobre el fino tejido.

CRITERIO

El protocolo no solo ordena personas y jerarquías: también protege los elementos materiales que sostienen la imagen de una organización. Un mantel de lino  no es un simple objeto decorativo, es parte de la identidad de marca de esa empresa frente a sus invitados.

Cuando alguien lo daña, aunque sea sin mala intención, la forma de abordarlo importa tanto como el hecho mismo. La directora se acercó al ejecutivo con tacto, pero con firmeza, y le explicó que esos manteles requerían un tratamiento profesional de lavandería, cuyo costo él debía asumir.

No era una cuestión de dinero. Era hacerlo consciente del error sin humillarlo, y reforzar, con elegancia, que los detalles materiales también merecen respeto.

DICTAMEN

El protocolo también educa. Los buenos modales no siempre son innatos, y a veces hay que recordarlos con firmeza y creatividad, sin necesidad de escenas ni señalamientos públicos.

Cuidar los detalles materiales de una reunión o evento es tan protocolario como cuidar la precedencia de sus invitados.

Una cosa es proteger una obra de las miradas indiscretas y otra… ¡convertir la revelación en un segundo acto de instalación! 😄

En protocolo, hasta los detalles más pequeños pueden convertirse en grandes anécdotas.

 Imagen elaborada con IA

Sin protocolo, hay caos.
Gestión Protocolaria Estratégica.

#Protocolo

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