Hallazgo

La posesión presidencial del 7 de agosto tuvo varios momentos que, si se miran solos, parecen detalles sin importancia. Pero si se miran juntos, cuentan otra historia.

El primer detalle: cuando el presidente electo subió al escenario con su familia, al fondo ya estaba la imagen de la Virgen de Fátima, como parte fija del decorado en el acto más importante del país.

 

El segundo detalle: minutos después, mientras Maía cantaba Aleluya, de Leonard Cohen, una canción que habla de Dios y de la fe de forma amplia, la cámara oficial decidió enfocar justo esa imagen. No fue una virgen cualquiera. Fue la Virgen de Fátima. Entre las más de mil advocaciones marianas que hay en el catolicismo, alguien eligió esa imagen.

 

El tercer detalle, en el auditorio Arena USC, Carlos Andrés Pérez Galindo en Santiago de Cali: hubo una oración en la que hablaron, en ese orden, un rabino, un pastor, el capellán de la Presidencia y el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia. Dijeron que la oración era “interreligiosa”. Pero antes, el programa que se repartió de forma extraoficial decía que la oración era “ecuménica”. Ninguno de los dos nombres es correcto. El término ecuménico viene de la tradición cristiana y es para el diálogo entre iglesias que creen en Jesucristo; pero ahí había un rabino, y el judaísmo no cree en Jesucristo. El término interreligioso tampoco es exacto: ser interreligioso es representar todas las creencias del país, y en Colombia hay una comunidad musulmana activa que ese día no tuvo micrófono. Ni el primer nombre ni el segundo nombre explican lo que pasó realmente.

Y para terminar la jornada militar, intervino monseñor José Roberto Ospina, obispo castrense, quien pidió protección invocando a la Virgen de Chiquinquirá.

Criterio

Aquí es donde debemos ser claros, porque la Constitución habla de Dios. En el preámbulo dice: “invocando la protección de Dios”. Eso está correcto. Ese Dios, según la jurisprudencia constitucional colombiana, se interpreta como una invocación genérica, no confesional, que se ajusta a un Estado laico. Ese Dios no representa a ninguna religión en particular; se ajusta a todas y de ninguna.

Lo que ya no se ajusta a ese principio es un símbolo con nombre y apellido: una advocación mariana concreta, una imagen que pertenece a una tradición católica específica, elegida entre miles de opciones. Eso ya no es una invocación general a lo trascendente, sino una preferencia religiosa particular puesta en el centro del acto de posesión de todos los colombianos, no solo de los católicos, y no solo de los devotos de esa advocación.

El cierre con el obispo castrense también tiene un asunto legal que pocos conocen. La presencia de capellanes católicos en las Fuerzas Militares no es un gesto casual: proviene del Concordato de 1973 con la Santa Sede, y del Decreto 2416 de 1966, que integró al Obispado Castrense en la estructura de las Fuerzas Militares. Las demás confesiones religiosas, en cambio, solo tienen el Convenio de Derecho Público Interno de 1997, un régimen jurídico distinto y, según analistas del derecho eclesiástico, en condiciones desiguales frente al catolicismo. La asimetría no está solo en el protocolo del día, sino en la ley.

Dictamen

Un Estado laico no necesita ser ateo ni ignorar la fe de sus ciudadanos. Puede invocar a Dios en abstracto, como la Constitución, sin perder su neutralidad. Lo que no puede hacer es escoger una advocación, una imagen o una tradición religiosa concreta y ponerla en el centro del acto más importante de la vida institucional del país, ni llamar interreligioso a lo que solo representa a una parte.

La posesión presidencial no es un evento privado ni familiar; es un acto de Estado. Y un acto de Estado pertenece a todos los colombianos, crean lo que crean o no crean nada.

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Sin protocolo, hay caos Gestión Protocolaria Estratégica

  1. El Tiempo — Así fue el momento religioso de la posesión de Abelardo De La Espriella: el ‘Aleluya’ y las palabras de un rabino
  2. La Silla Vacía — Dios en la posesión: un rabino, un cura y un pastor hablaron sin Abelardo
  3. Semana — Alabanza y adoración en la posesión de Abelardo De La Espriella: ¿quiénes fueron los líderes religiosos que intervinieron?
  4. El Tiempo — Familia y religión, las dos apuestas simbólicas con las que Abelardo De la Espriella marcó su posesión presidencial
  5. BluRadio — Así fueron los honores militares en posesión presidencial de Abelardo De La Espriella
  6. El ColombianoUn acto cargado de simbolismos: crónica de la posesión de De la Espriella en el batallón Pichincha de Cali

Fuentes del respaldo jurídico:
7. Constitución Política de Colombia — Preámbulo
8. Concordato de 1973 entre Colombia y la Santa Sede (Ley 20 de 1974) — Cancillería de Colombia
9. Decreto 2416 de 1966 — SUIN Juriscol
10. Conferencia Episcopal de Colombia — Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal

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